La
demolición convencional ya es historia.
El futuro se olvida de las típicas "voladuras" y se utilizan
métodos tecnológicos más adecuados a la hora de romper
rocas y hormigón,con la ventaja de que no provoca ondas
de choque y con este procedimiento el riesgo desaparece.
Con los quebrantadores hidráulicos y las pinzas para hormigón
se controlan las diferentes fases de la demolición y al mismo
tiempo se eliminan eficazmente los ruídos y las vibraciones y
aumenta la tranquilidad en el trabajo.